Hábitos que me cambiaron como líder
Cuando comencé a emprender, pensé que lo más importante era tener un buen plan, una buena estrategia y saber organizarme.
Y sí, todo eso importa.
Pero hubo algo que me costó más de lo que imaginé: sostenerme a mí misma mientras sostenía todo lo demás.
Durante mucho tiempo sentí que debía estar disponible para todo y para todos.
Trabajaba hasta demasiado, y decía que sí a todo.
Y sin darme cuenta, me estaba dejando para lo último.
Como si yo no fuera parte esencial del negocio que estaba construyendo.
Fue entonces cuando me di cuenta de que mis hábitos no me estaban ayudando a liderar.
Me estaban desgastando.
No hablo de una rutina perfecta ni de seguir un libro de hábitos.
Hablo de mirarme de frente y decir: algo tiene que cambiar.
Lo que hice fue sencillo, pero profundo:
-
Comencé a respetar mis horarios
-
Aprendí a desconectarme sin sentir culpa.
-
Y lo más importante: aprendí a decir “no” sin justificarme.
Estos pequeños cambios me dieron algo que no se compra: claridad mental y emocional.
También tuve que mirar lo que comía.
Y no me refiero a hacer una dieta, sino a darme cuenta de que mi cuerpo estaba sosteniendo demasiadas cosas sin recibir el cuidado que necesitaba.
Había días en que comía lo primero que encontraba, tomaba café sin parar, y no me detenía a pensar si eso me estaba ayudando o saboteando.
Liderarme a mí misma desde el respeto físico.
Aprendí que el bienestar no es algo opcional para una mujer que lidera.
Es parte del proyecto.
Porque cuando me siento bien, pienso mejor.
Y cuando pienso mejor, también lidero con más claridad.
Hoy puedo decir que lidero desde un lugar más consciente.
No porque tenga todo bajo control,
sino porque ahora sé que yo también soy parte del proyecto.
Cambiar mis hábitos no fue un acto de disciplina,
fue un acto de respeto propio.
Y ese respeto me ayudó a liderar mejor.
Con más presencia.
Con más intención.
Y con más verdad.
Si estás emprendiendo y sientes que algo no te está funcionando,
mírate con honestidad.
Tal vez no necesitas una nueva estrategia.
Tal vez solo necesitas sostenerte mejor a ti.
Gracias por leer,
— Juliani